23 ago. 2016

Y aunque a nadie importe, a lo mejor a alguien aliente

Piensas que realmente todo está hecho. “Sois una generación que os viene todo dado”. “No apreciáis lo que tenéis”. “Vuestros derechos, vuestras condiciones laborales, nada lo valoráis como se debe”. Sintiendo que valoraba todo esto me sentía fuera de lo que se acusaba a mi generación, como si por decirlo tanta gente tuvieran más razón. Como si fuera verdad que todos los comunistas son solo críos que les viene el porro en la mano y todas la feministas unas hembristas extremas. Como si todo lo que define nuevas luchas o la renovación de antiguas fuera de desagradecido, de protestón sin razón, sin cultura, sin consecuencia con el legado. 
Mera rebeldía del que no tiene vocación.


Y no es un día, pero sí un último acontecimiento. Es quizá el día en que decides que esa será la última que te pase, aunque no la última que veas. No se puede remar contracorriente porque por desgracia es esa corriente el grueso de opinión, pero sí puedes, a nado, refugiarte en la orilla. Y siguiendo al caso de la cutre metáfora, te das cuenta de la de PERSONAS que te esperan sin esperarte en la orilla, que han decidido dejar de formar parte, la de personas que ya ser hartaron y ahora ven mermado o desprestigiado su breve altavoz de opinión con el “grueso”.

Parece mentira que lo que te parecía antes que tu deber era aguantar se vuelve en injusticia. Que por más veces que hubieras hecho ese pensamiento y haber sufrido las represalias del hablar y del silencio, ahora sabes que prefieres hablar quizá más que nunca porque no estás solo y eso te impulsa a, si no puedes derribarlo, a no ser más el objetivo. Porque no has hecho nada más allá de existir esta vez. Te has esforzado por cambiar la corriente aún sabiendo que iba a ser difícil y resultar siendo imposible. Así que te toca este premio, este premio eres tú, porque eres 100 mil veces más de lo que se te haya dicho.


No es meritorio presenciar vejaciones, ser la opinión ajena y no la propia, parecer tan negativo que no querer ponerle los nombres y apellidos que siempre conociste pero no te atrevías a creer que tuviera esa magnitud. Este es tu momento, tu voz, tus ideas, tu aprendizaje y viaje. No el suyo. 

31 jul. 2016

Querido exlector

A veces los ratos muertos o de ocio cuesta rellenarlos con libros. Para qué empezar este libro si no sé qué me va a aportar mientras la columna de x personaje, los tweets de quienes sigo o algún vídeo en youtube ya me está vendiendo el contenido que me voy a encontrar sin invertir en ello días, ni semanas, ni meses.

Y sí, ya sé que es enriquecedor. Y sí, quizá hasta sabes lo entretenido que es sumergirte en un libro porque ya has pasado por eso. ¿Entonces por qué no lo haces? Ya sabes que es el viaje del libro y no el destino lo que importa, ya sabes que no se trata de que sea más interesante mucha información estéril y breve. Hasta sabes que no te interesa tanto ni la actualidad ni qué hace fulano. Pero lo sigues haciendo. 
No importa cuánto te lo replantees porque has llegado a un punto que cuando se alinean los planetas y comienzas con ganas un libro adquieres un comportamiento binario: o te aburres, o te quedas hasta las 5am sin dormir leyendo. Has dado un paso atrás, ya no sabes disfrutar. Tanto movimiento, tanta noticia idiota, tanta paja te ha destrozado uno de los pocos buenos hábitos que tenías. Ya no queda nada más que alguien que es difícil conquistar, que es imposible de cautivar con palabras, que sólo entiende la constancia con intriga, emoción; como continuos puntos álgidos en un libro. 

Para. Te consume más tiempo del que estarías dispuesto a comprobar estar en youtube, revisar el home de diferentes redes sociales y diferentes estúpidas rutas por internet. 
Si estás en un nivel preocupante de ese círculo vicioso (que puede acentuarse, según la persona, en verano) ya sabes, oblígate a salir muy a menudo con gente aunque no sean de tu gran devoción, prepara salidas o toma la bici por los cuernos (dios me odio por esto) y piérdete como algo relajante. 



Sino, si sólo la jodiste dejando de leer, si echas de menos esa sensación pero te da pereza comenzar, quizá te ayuden estas recomendaciones.




Los libros no tienen edad pero estas son mis recomendaciones y quizá les atribuya edades. Por ejemplo, si tienes entorno 13 años laura gallego probablemente conecte muy bien contigo, cualquiera de sus obras. Terrypratchet es oro y también enfocado a la fantasía pero muy distinto de LGG (mort es una buena opción para empezar).

No estoy al tanto de las novedades de literatura juvenil, pero cuando en 2009 leía Los juegos del Hambre nunca habría esperado tal fenómeno mundial, así que sería una buena recomendación. Vampire Academy es adolescente, divertido y engancha (pero si empiezas es tarea obligada seguir, porque la saga brilla cuando avanza, el primero es una interesante intro a un universo completo). Si eres de otra edad y te apetece algo más subido de tono sin perder un gran puto humorístico, Besos de Sangre sería lo suyo y si quieres un contexto histórico diferente, Nueve reglas que romper para conquistar un granuja es sorprendentemente entretenido.

Si te conoces y necesitas algo ligero de verdad para retomar la lectura, por favor lee Contra el viento del norte. Igual que quien te deja mirar tras su cortina, cotillear sus correos... es un formato interesantísimo de cómo por accidente dos personas adultas se comienzan a conocer por correos sin caer en clichés. Me encantó (la segunda parte también) y es tan especial, ágil y se le coge un cariño a la historia que aún cuando vuelvo a leer los primeros correos que iniciaron todo, a las 2h ya he vuelto a terminar el libro. Y no sé si será cosa de mi generación pero grandes amistades las he conocido por internet y de hecho hablábamos de estos libros ya en su tiempo...
Creo que en la misma dinámica de formato (no sé nada de la trama) va Sueña que tengo desde hace aaaaaños y que en estos días voy a empezar.

Cualquier libro puede suscitar reflexiones, pero por mencionar alguno que fuera su misión, Si no despierto hace que mires la vida desde otro prima, consigue que en un día triste valores más la vida, para qué preocuparse por el mañana si no sabes si llegará.  Mi obsesión por Alizée y su rol adjudicado por Myléne Farmer de Lolita me llevaron a Vladimir Navokov que muestra los pensamientos más oscuros de lo que fuera de contexto sería todo un pederasta pero que la prosa arregla hasta hacerte disfrutar de la lectura por la delicadeza y lo bien escrito que está el libro, y esto no es algo que diga yo (no había página sin palabra nueva para mí).

Así que ánimo y, ¡a leer! Sea verano o no cuando leas esto, debes saber que te sentirás mucho mejor adentrándote en los pensamientos de otros autores que en los post de gente más desconocida que amiga, encuentra el tiempo para esto porque cuando lo hagas no podrás parar. Y esto ha sido un post más de autoconvicción que espero sea de aliento para alguien más!

30 jul. 2016

Reseña | Modern Family

Inteligente, desenfadada y real. Cada capítulo es un principio y final de los capítulos que nos toca vivir a cada uno de nosotros en la vida familiar y social. Celebraciones, temores, reproches, reconciliaciones... pero sobretodo la unidad familiar hasta en la más pintoresca y desde luego nada tradicional familia que es la que se nos presenta.

Modern Family no necesita argumento porque su esencia es la identificación con cada pequeño detalle que compone nuestras vidas. A pesar de la débil trama que conduce la serie en la vida de los personajes, ahí está, enlazando temporada con temporada nueva y ya van siete.


Muestra con total naturalidad los pequeños y grandes problemas con los que se enfrenta toda familia, discusiones, distintos órdenes de prioridades que chocan, compromisos, vacaciones en familia, sencillos buenos momentos... cómo aprendemos los unos de los otros y como progresamos cerca de las personas indicadas.

No presenta ningún reto al espectador que se sienta a disfrutar, sino a los creadores. Hasta los engranajes más minúsculos han sido varias veces comprobados antes de lanzar el producto porque no puede ser fortuito que estén tan bien cuidados hasta que parezcan naturales: las frustraciones de los hijos, de los padres, como llevan unas cosas a otras para cerrar la mayoría de capítulos con un mensaje positivo que te alegre la tarde.

Habrá quien no la haya seguido capítulo a capítulo y por ser tan poco importante la trama crea que es lo mismo y por ello no la vea interesante la serie. Pero tiene importancia una continuidad en ella no por la historia sino por los detalles, las bromas, los objetos colocados en cierto plano, la reacción de tal personaje en tal situación. Lo es todo el contexto para esta serie y es lo que te hace sentir cómplice y aún pasar un mejor rato que el que encuentra un capítulo de la cuarta temporada y luego le vomitan otro de la primera.

Hay algunos capítulos que son muy entretenidos, otros que sin perder la clave de humor son más tiernos y otros sencillamente es delirante cómo se entremezclan las locuras de unos y otros. Más de uno hace reflexionar sobre la propia vida familiar y nos trae mediante las bromas y las meteduras de pata de unos y otros las propias. ¿Sería esto posible en mi casa?

Es sencillamente perfecta esta serie.

Pero si a alguien le queda alguna duda, no hay más que buscar opiniones en distintos portales web para hallar una cantidad tan desorbitada de buenas críticas.

Not since Frasier has a sitcom offered such an ideal blend of heart and smarts, or proven itself so effortlessly adept at so many comic variations  (...) ~Robert Bianco, USA TodayRobert Bianco: USA Today
Y... para no olvidar viejas costumbres, la puntuación más simplona: