2 jun. 2017

Innecesario (DESCOLGADA)

Escrito: 10/01/16
Como de costumbre, no me gustó lo que escribí y lo guardé en borradores. Como excepción, este será publicado, aunque 6 meses después. Sólo una reflexión más en el océano.


Nos quejamos día a día del comportamientos de aquellos con los que tenemos el placer de relacionarnos. A veces es el conductor gruñón del autobús, otras veces somos nosotros mismos. Estamos permanentemente alerta a cambios y aún y así a veces a pesar de la experiencia caemos en la trampa de esperar algo de nuestro entorno o quizá simplemente de la casualidad de la vida que se ciña a nuestra soñadora idea que con mucho mimo fermentamos en nosotros durante más tiempo del que creeríamos. Pero formamos parte de esa realidad que en ocasiones nos traiciona y nos disgusta y por más que nos esforzamos por borrarnos de ella seguimos ahí, siendo algo más que un elemento observador; siendo tal vez la causa.

Es asombrosa la facilidad con que buscamos nuevas relaciones, cómo hasta el personaje más tímido encuentro su lugar en el mapa, aunque le cueste un poco más de tiempo. La naturalidad con la que se desarrollan estos lazos en un tan breve espacio temporal lo debería hacer sentir en el individuo como algo abrupto en su vida, sin embargo acostumbramos a ubicarnos hasta encontrar una similitud a un estado de equilibrio perfecto en el que una vez nos encontramos, no entendemos como podíamos antes vivir sin ello. Quizá ahora estás en la fase anterior o posterior, en el balance menos compensado, donde menos feliz y cómodo te sientes. Pero por suerte, tienes la certeza lógica, de la sucesión de movimientos, que es algo pasajero. Pero no olvides que la posición opuesta también se evaporará en algún momento.

Habrá para quien parezca una obviedad y quien lo tome por locura. La soledad está dispersa por el mundo como cualquier otro elemento de la vida. Siempre encontramos en la naturaleza la supervivencia ligada mayoritariamente al colectivo. Pero tanto en las excepciones del reino animal como en las personas, la verdadera soledad no es más que una herramienta necesaria que no todo el mundo sabe utilizar. El árbol más alto y de hojas más tupidas no cobija en su sombra más vida que el pequeño que permite brotar vida nueva a su alrededor. Pero quizá no sea más que una metáfora manida que nada significa. Porque si pudiéramos preguntar al grande y viejo árbol, tal vez nos confesaría que no es feliz y que preferiría ser una margarita más en un eterno prado.

Sistematizamos para nosotros mismos de forma invisible nuestra lista de prioridades. Enfrentamos entidades que desde cualquier punto de vista de alguien cuerdo tendrían una única respuesta y nos esforzamos por crear esquemas completos de posibilidades que eluden el camino inteligente. Nos volvemos primarios en nuestra complejidad. Si creemos escuchar una voz nueva cargada de emoción y pasión nos aferramos a ella mientras la anterior muere ahogada.

No es sustancial. No es bonito. No es ni tan siquiera útil. Bueno, supongo que para mí sí, por eso los escribí en este rato.

Nota mental: deberías leer algo más que los apuntes de informática. Ya no sabes ni escribir sin que cada conjunto de oraciones simulen (inconscientemente, eh) bucles condicionales.

23 ago. 2016

Y aunque a nadie importe, a lo mejor a alguien aliente

Piensas que realmente todo está hecho. “Sois una generación que os viene todo dado”. “No apreciáis lo que tenéis”. “Vuestros derechos, vuestras condiciones laborales, nada lo valoráis como se debe”. Sintiendo que valoraba todo esto me sentía fuera de lo que se acusaba a mi generación, como si por decirlo tanta gente tuvieran más razón. Como si fuera verdad que todos los comunistas son solo críos que les viene el porro en la mano y todas la feministas unas hembristas extremas. Como si todo lo que define nuevas luchas o la renovación de antiguas fuera de desagradecido, de protestón sin razón, sin cultura, sin consecuencia con el legado. 
Mera rebeldía del que no tiene vocación.


Y no es un día, pero sí un último acontecimiento. Es quizá el día en que decides que esa será la última que te pase, aunque no la última que veas. No se puede remar contracorriente porque por desgracia es esa corriente el grueso de opinión, pero sí puedes, a nado, refugiarte en la orilla. Y siguiendo al caso de la cutre metáfora, te das cuenta de la de PERSONAS que te esperan sin esperarte en la orilla, que han decidido dejar de formar parte, la de personas que ya ser hartaron y ahora ven mermado o desprestigiado su breve altavoz de opinión con el “grueso”.

Parece mentira que lo que te parecía antes que tu deber era aguantar se vuelve en injusticia. Que por más veces que hubieras hecho ese pensamiento y haber sufrido las represalias del hablar y del silencio, ahora sabes que prefieres hablar quizá más que nunca porque no estás solo y eso te impulsa a, si no puedes derribarlo, a no ser más el objetivo. Porque no has hecho nada más allá de existir esta vez. Te has esforzado por cambiar la corriente aún sabiendo que iba a ser difícil y resultar siendo imposible. Así que te toca este premio, este premio eres tú, porque eres 100 mil veces más de lo que se te haya dicho.


No es meritorio presenciar vejaciones, ser la opinión ajena y no la propia, parecer tan negativo que no querer ponerle los nombres y apellidos que siempre conociste pero no te atrevías a creer que tuviera esa magnitud. Este es tu momento, tu voz, tus ideas, tu aprendizaje y viaje. No el suyo. 

31 jul. 2016

Querido exlector

A veces los ratos muertos o de ocio cuesta rellenarlos con libros. Para qué empezar este libro si no sé qué me va a aportar mientras la columna de x personaje, los tweets de quienes sigo o algún vídeo en youtube ya me está vendiendo el contenido que me voy a encontrar sin invertir en ello días, ni semanas, ni meses.

Y sí, ya sé que es enriquecedor. Y sí, quizá hasta sabes lo entretenido que es sumergirte en un libro porque ya has pasado por eso. ¿Entonces por qué no lo haces? Ya sabes que es el viaje del libro y no el destino lo que importa, ya sabes que no se trata de que sea más interesante mucha información estéril y breve. Hasta sabes que no te interesa tanto ni la actualidad ni qué hace fulano. Pero lo sigues haciendo. 
No importa cuánto te lo replantees porque has llegado a un punto que cuando se alinean los planetas y comienzas con ganas un libro adquieres un comportamiento binario: o te aburres, o te quedas hasta las 5am sin dormir leyendo. Has dado un paso atrás, ya no sabes disfrutar. Tanto movimiento, tanta noticia idiota, tanta paja te ha destrozado uno de los pocos buenos hábitos que tenías. Ya no queda nada más que alguien que es difícil conquistar, que es imposible de cautivar con palabras, que sólo entiende la constancia con intriga, emoción; como continuos puntos álgidos en un libro. 

Para. Te consume más tiempo del que estarías dispuesto a comprobar estar en youtube, revisar el home de diferentes redes sociales y diferentes estúpidas rutas por internet. 
Si estás en un nivel preocupante de ese círculo vicioso (que puede acentuarse, según la persona, en verano) ya sabes, oblígate a salir muy a menudo con gente aunque no sean de tu gran devoción, prepara salidas o toma la bici por los cuernos (dios me odio por esto) y piérdete como algo relajante. 



Sino, si sólo la jodiste dejando de leer, si echas de menos esa sensación pero te da pereza comenzar, quizá te ayuden estas recomendaciones.




Los libros no tienen edad pero estas son mis recomendaciones y quizá les atribuya edades. Por ejemplo, si tienes entorno 13 años laura gallego probablemente conecte muy bien contigo, cualquiera de sus obras. Terrypratchet es oro y también enfocado a la fantasía pero muy distinto de LGG (mort es una buena opción para empezar).

No estoy al tanto de las novedades de literatura juvenil, pero cuando en 2009 leía Los juegos del Hambre nunca habría esperado tal fenómeno mundial, así que sería una buena recomendación. Vampire Academy es adolescente, divertido y engancha (pero si empiezas es tarea obligada seguir, porque la saga brilla cuando avanza, el primero es una interesante intro a un universo completo). Si eres de otra edad y te apetece algo más subido de tono sin perder un gran puto humorístico, Besos de Sangre sería lo suyo y si quieres un contexto histórico diferente, Nueve reglas que romper para conquistar un granuja es sorprendentemente entretenido.

Si te conoces y necesitas algo ligero de verdad para retomar la lectura, por favor lee Contra el viento del norte. Igual que quien te deja mirar tras su cortina, cotillear sus correos... es un formato interesantísimo de cómo por accidente dos personas adultas se comienzan a conocer por correos sin caer en clichés. Me encantó (la segunda parte también) y es tan especial, ágil y se le coge un cariño a la historia que aún cuando vuelvo a leer los primeros correos que iniciaron todo, a las 2h ya he vuelto a terminar el libro. Y no sé si será cosa de mi generación pero grandes amistades las he conocido por internet y de hecho hablábamos de estos libros ya en su tiempo...
Creo que en la misma dinámica de formato (no sé nada de la trama) va Sueña que tengo desde hace aaaaaños y que en estos días voy a empezar.

Cualquier libro puede suscitar reflexiones, pero por mencionar alguno que fuera su misión, Si no despierto hace que mires la vida desde otro prima, consigue que en un día triste valores más la vida, para qué preocuparse por el mañana si no sabes si llegará.  Mi obsesión por Alizée y su rol adjudicado por Myléne Farmer de Lolita me llevaron a Vladimir Navokov que muestra los pensamientos más oscuros de lo que fuera de contexto sería todo un pederasta pero que la prosa arregla hasta hacerte disfrutar de la lectura por la delicadeza y lo bien escrito que está el libro, y esto no es algo que diga yo (no había página sin palabra nueva para mí).

Así que ánimo y, ¡a leer! Sea verano o no cuando leas esto, debes saber que te sentirás mucho mejor adentrándote en los pensamientos de otros autores que en los post de gente más desconocida que amiga, encuentra el tiempo para esto porque cuando lo hagas no podrás parar. Y esto ha sido un post más de autoconvicción que espero sea de aliento para alguien más!